9.4.10

Día 6: El centinela, la casa y los fantasmas. Por Roberto Françoice

Que épico sonó este titulo ¿no? Bueno es meritorio para un día interesante y, prácticamente, el último en nuestra recorrida.
Si mi memoria de futuro ladr….historiador no me falla, ese día nos despertamos, rápido y con entusiasmo. Íbamos hacia el último cerro, el Centinela, que tenía una de las piedras más interesantes (o más bien la única) para ver en la zona: El Idem. Cantamos todos juntos, tomala vos, dámela a mí, y nos fuimos todos en un remis. Y si, habíamos caminado, andado en bici, remado y nadado, nos permitimos ser bacanes por una vez y aprender lo que es la combustión interna de un bólido automovilístico(como 50 puntos en el scrable esta frase). Entonces el camino fue laxo y rápido. Lleganos todos al parador del cerro, casi al unísono. En ese momento empezamos a decidir para donde ir. Las aerosillas (que bien podría ser el nombre de un superhéroe de una mueblería) eran caras y medio al pedo, por no llevar a ningún lugar, principalmente. Así es como fuimos al lado contrario. Claro solo para descubrir que a los pocos metros nos encontraba el famoso “centinela”. Nuestra decepción hacia lo bajo de los cerros del lugar ya era moneda corriente. Por no decirlo de forma buena y letrada, el cerro era una caquita.
Las fotos obligadas al lado de la imponente roca (no es sarcasmo créanme esta buena la piedra esa, tan raramente puesta) y varias no obligadas con nuestro ya común tinte pelotudo, estuvieron a la orden del día. Pero es después de este lapso, que llegó el momento culmine del día y uno de los más importantes dentro del viaje. En el camino (muy corto) de vuelta hacia le parador, se nos ocurrieron, en medio del pelotudeo, lo que fue la expresión máxima de nuestra creatividad boluda en todo el viaje (que como venia siendo no es para nada poco decir): La saga “Nomamesguay”. Explicar el porque de este nombre, o como fueron estos videos altamente guionados en el momento, es mucho mas aburrido de lo que fue en realidad. Así que en su momento verán los resultados (una película cuyo trailer ya se puede encontrar en facebook y youtube), pero mucho más no se puede adentrar en el tema sin ser justo con semejante producción.
Luego de la espera de los remises, partimos hacia nuestro último almuerzo digno en las tierras tandilenses. Repetimos arroz si no me equivoco (mi duda es con la noche si no fue en ese momento que lo comimos, porque seguro, seguro arroz hubo ooooootra vez ese día). Pero sin locuras existenciales en el almuerzo. El primer descanso post comida también fue tranquilo. La idea era hacer un segundo fogón, y por lo tanto el tema de las ramas esta vez tenía que ser mejor planeado. No por nada Dani y Mati decidieron no ir al centro, como el resto tenia planeado, para quedarse y juntar cosas para quemar (que esperábamos, sean ramas y no esposas de bateristas comos se hace en estos días). Se dedicaron en el cerrito de al lado, que a la tarde no era tan tenebroso como les parecerá a la noche. Sin adelantar de más la cosa, vuelvo por la parte que me compete, fuimos para el centro para visitar y comprar los prometidos regalos.
Lo lindo de visitar por segunda o tercera vez un centro urbano en vacaciones es que te lo apropias. Si tenes minimamente buen instinto de ubicación, vas a acordarte calles negocios y hasta un camino corto para ir de un punto a otro. Pero, si te pasa como a gLUp que no lo tiene muy desarrollado, también es interesante que cada vuelta de esquina sea como una aventura nueva. No quiero decir que el pánico tomo a nuestra compañera por rehén, mas bien ella se deja llevar por los que tienen mas idea de donde están y o por lo menos no admiten, como ella, que “siempre es para el otro lado al que digo”. Sin ánimos de bardeo hacia nuestra colega(o me pregunten colega de que carajo), prosigo comentando nuestra ultima visita. En este caso el lugar a buscar no era un lugar conocido, o más bien ubicado previamente, si no, uno de los atractivos mas grandes de la ciudad: “temporada de quesos”, no solo la casa mas antigua de la ciudad, no solo la única esquina sin ochava de todo el conglomerado urbano, era también (y principalmente) el almacén de quesos y fiambres mas tentador del mundo. Sin adelantar a su descripción, comento que a pesar de las indicaciones de nuestro amigo “quemado” (también en quien venimos a confiar nosotros) y algunas otras cosechadas, no encontramos fácilmente el lugar. Solo tuve que rebajarme a pedir indicaciones cosa, que todos saben, es una humillación para alguien nacido XY.
Pero antes la parada pedida era la catedral. Aunque no lo crean yo era uno de los que pedía esa parada. De afuera era muy linda y prometía lo mismo de adentro. Entre casi temblando de no deshacerme. Mi mirada atónita la ver que no desaparecía la entrar en suelo sagrado fue a la par de mis compañeros (Juli y gLUp nomás porque las chicas restantes se quedaron arafue por respeto o mas bien lo contrario) al creer que yo e iglesia nunca iban a estar juntos en una oración y menos en un mismo espacio físico temporal dimensional. Ojo también entró Roque (no lo había mencionado antes porque era absolutamente obvio que estaba en este contexto como en todos los demás) que, como buen perro, no sabe leer un cartel de “no pasar” y se costó en el medio justo del cerquito que delimitaba. Menos mal que no tienen alma los perros. No quiero ser malo, pero lo que prometió la iglesia (como casi todo lo que proponen los amigos del pontífice) no lo cumplió ni en pedo. Al salir, mi comentario iba a ser correcto y moderado, pero fue tapado por “es medio garcha” de gLUp, que fue mas acertado.
Caminamos unas pocas cuadras (nada esta guaaaaaauu que lejos en un pueblo/ciudad del interior), mientras Juli sacaba cuanto graffiti original había (que para lo contrario al imaginario que se palpaba del manilense promedio, eran bastante “zurditos”). Y finalmente llegamos. “Es mi versión del paraíso” dijo Sol de una forma no solo absolutamente acertada, si no un poco en contradicción con su anticlerical, posición. Pero es que digo yo, lectores y lectoras y lectoros, con mi recalcitrante ateismo hasta rompe-pelotas, nunca dude tanto de la existencia de dios como en ese lugar. Combinar historia con queso y salame, para mí por lo menos, es como un lugar sacadamente genial (claro ante la mirada de gLUp que decía internamente: “ves te dije que existía y ahora te vas a ir al infierno por pelotudo”). “Temporada de quesos” o “La vieja esquina” es absolutamente así. Compramos varias cosas, sobre todo para familias y, en mi caso, el impuesto al viajero laboral (que si faltaba en la oficina me cortaban las tripas y hacían achuras lo puedo asegurar). Pero, principalmente, unos productos para probar en el momento. Claro, estábamos dejando afuera a los que no se habían copado en venir. Y un poco a Roque que tanto no lo queríamos como para darle un salame carito. Es así como fuimos al super, a comprar lo necesario para la cena y para la picada improvisada. Momento en el cual Roque vuelve a no entender una consigna humana y entra la super a saludarnos cuando estábamos pagando. Pobre Roque fue negado por nosotros “no es mi perro” dijimos. Pobre negado tres veces antes de que el gallo cante, justo después de ser aceptado en una iglesia.
Nos sentamos en la plaza, luego del fallido intento reiterado de conseguirme novia tandilense, y nos dimos nomás una panzada de embutidos y queso que fue un momento TOP del viaje sin duda.
Volvimos rápido, dudando si contar o no semejante “traición” (no cuenta como traición, pero suena más épico ¿no?). Decidimos dejarlo bajo la alfombra y comprar las papas para hacer a las brasas para contentar a los que esperaban.
De la cena hay poco que comentar. Solo hubo atisbos de lo que iba a ser el fogón. Kurosawa pasaría en pocos segundos de ser una muchacha simpática buena, que no parecería hacer daño a una mosca, a tener el poder de hacer temblar a dos jóvenes que hasta la doblaban en altura. En medio de las conversaciones empezó a revelar sus conocidas historias de fantasmas. El pueblo Gallego es grande, tiene comida, bosques y muchas características más, pero sobre todo tiene un anecdotario de espíritus y fantasmas que claramente era efectivo para las miradas temblorosas de Dani y Mati.
Luego de terminar de juntar las ramas en la oscuridad, ambos mencionados dudaban mucho de si iban a pedir o no que complete la historia que, ya desde el comienzo (que casi nunca es la parte jodida de un relato además), los había hecho dudar de su masculinidad. Pero en la fogata, el ambiente se imponía, era necesario que Kuro continúe asustando principalmente a estos dos hombres (no voy a negar que no había sugestión en mi también, pero la confesión previa de Kuro de “no me creo ni en pedo en estas boludeces” hacia que mucho ya no me logre cagar). Su poder era genial, contaba de tal forma que sin moverse podría haber vencido a estos dos hombres en batalla que, casi literalmente, terminaron pidiendo piedad al final de la noche.
Luego de las historias, el fogón daba para cursilerías. Era la última noche y el comentar sobre nosotros y decirnos palabras bien homosexuales estaba a la orden del momento. También hacer las papas, que fue la obsesión de Mati mientras decíamos nuestros elaborados discursos (el mío concluyó en “putos váyanse a la mierda” traducción de gLUp: “los quiero chicos”).
Apagado el fuego (mas por el viento que por acción nuestra), nos dirigimos a las carpas a boludear un rato, comer las papas, y seguir cagandonos (literal y figurativamente hablando). Después, la obligada dormida, ya que el día que venia era el último y más corto, había que dejar el campamento temprano, pero eso es otra historia, la última.

5 comentarios:

  1. jajajaj te felicito muy bueno!!!!!!!!!!!!!
    me rei mucho como de costumbre jajajajaja


    bueno....No se me ocurre nada mas copado para decir

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  2. jajajjajaja


    una sola cosa:

    como todo historiador, te acordas de los hechos pero los tergiversas tambien.
    El GRAN lugar y tambien mi version del paraiso se llamaba: epoca de quesos, no temporada de quesos... yo no se capaz te confundiste con "temporada de patos" la de los tres chiflados. para eso estan los documentos historicos! en este caso: mis fotos! que fueron tomadas con gran dedicacion y a la espera de que todos los fulanos desconocidos y conocidos salgan del cuadro para sacar una foto mas o menos artistica.

    bueno, tengo mucho para comentar pero me voy a reservar ciertos datos para mi posteo, el de los bonus track y correcciones historicas jajaja


    beso!

    y me cague de la risa con tu relato!!!

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  3. Buen punto....era epoca...colgue y me deje llevar...peeeero temporada de patos es de el pato lucas y bugs bunny....critica lo que quieras asi te lo contesto ahora que deps no voy a tenr derecho a replica

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  4. jajaja

    me acordaba de temporada de patos de bugs pero en los tres chiflados tambien hay una que se llama asi! sino preguntale a a mi hno!


    beso!
    Lu

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  5. ajaja, escuchamne COMO QUE NUNCA DUDASTE TANTO DE LA EXISTENCIA DE DIOS COMO EN ESE LUGAR CHABON??: PERON, EL DIEGO.. queres mas razones??? ahrre.

    Buenisimo Fede, despues conta cuando nos tomamos un vuelvo a Florianopolis y Ely y Lu fueron a ver strippers brasileños, yo no porque soy casada, y de nuestra escala en Rio de Janeiro.

    Saludos Peronistas, saludos a Frede.

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